Se han elaborado planes secretos para conocer detalles de los viajes rutinarios realizados por millones de inocentes motoristas que circulan por las calles de la capital británica. Los oficiales de la policía podrán acceder a la información grabada por las cámaras de tráfico instaladas en las diferentes zonas y calles principales de Londres, cuando investiguen cualquier tipo de crimen, por pequeño que éste sea. Todos los viajes serán registrados, ya sea cuando los conductores vayan a la tienda, al trabajo o a visitar amigos. Cualquier conductor que se encuentre en sospecha cercana, será llamado para hablar sobre sus movimientos. Los motoristas tendrán sus viajes seguidos por cámaras automáticas que reconocerán el número de la matrícula y todos sus movimientos serán grabados. Dando a la policía este derecho de acceso a los datos, las fuerzas podrán seguir con eficacia los movimientos de todos los motoristas que pasen por dichas cámaras, de las que 1.500 ya existen en la capital del Reino Unido.
Los ministros ya tienen en su contra a una enorme rebelión de motoristas que se oponen a este nuevo plan que llevaron más de 1.8 millones de protestas por escrito a Dowing Street. El movimiento de los peatones es seguido por más de 4.2 millones de CCTV cámaras y es la ciudad con el número de cámaras más elevado del mundo. La secretaria del estado, Jacqui Smith, cita este cambio como una respuesta a las amenazas terroristas que ha sufrido la capital recientemente, por ejemplo la del mes pasado en Piccadilly Circus. El Gobierno afirmó que el proyecto es llevado a cabo para luchar contra la amenaza grave del terrorismo.
| |

|
|
| |
|
|