Después de 44 años sin que España se llevara una victoria, Fernando Torres fue el protagonista que rompió la historia con el gol que marcó en la final de la Copa de Europa de Austria y Suiza 2008 contra Alemania.España no había ganado un torneo desde 1964. Torres marcó en el minuto 33 en el estadio de Ernst Happel y a pesar de los esfuerzos de los alemanes, el resultado definitivo fue favorable para los españoles.
El portero del equipo alemán poco pudo hacer ante el espectacular gol de Torres, ya que éste se las ingenio para escapar de la atención de todos y finalizar la jugada con el balón dentro de la portería. Casillas fue otro de los miembros del equipo español que mejor actuó en la final ya que impidió todos los intentos de los alemanes por marcar. La mayoría de los aficionados españoles que se encontraban en capital británica vieron el partido en diferentes bares y pubs del centro de la ciudad equipados con camisetas, banderas y las caras pintadas con los colores del país: rojo y amarillo.
Al terminar el tan esperado encuentro cientos de españoles se encaminaron a Piccadilly donde celebraron la victoria por todo lo alto. Los seguidores del equipo español no eran sólo españoles; gente de todas las nacionalidades mostró su apoyo al equipo celebrando el triunfo. El Cupido de Piccadilly se vistió de amarillo y rojo y fue invadido por los seguidores. En general todas las calles de Londres (Oxford Street, Charing Cross, Regent’s Street) se vieron tomadas por aquellos que celebraron el éxito con tanta fuerza cantando y bailando. Finalmente, la gente se movió a Trafalgar Square donde finalizó el festejo.