Un equipo de detección de restos explosivos instalado en la estación de metro de Canary Warf, al este de la ciudad de la capital británica, fue puesto a prueba hoy. El equipo que forma parte de los planes antiterroristas de las autoridades fue desarrollado por la compañía inglesa Smiths Group y consiste de un escáner que examina billetes y huellas dactilares junto con una maquina de rayos X para examinar el contenido de equipajes. Estas medidas se han tomado después de los atentados del 7 de julio 2005 contra el sistema de transporte público, causando la muerte de 52 personas y más de 700 heridos en la red de metro y autobuses urbanos.
El sistema se ha puesto a prueba con la ayuda de un grupo voluntario de viajeros seleccionados al azar que actuaran como conejillos de indias de este equipo experimental. Si la tecnología demuestra ser útil los detectores serán instalados en todas las estaciones de metro aunque no hay ningunos planes de instalarlos en autobuses o trenes. Es la primera vez que este tipo de tecnología se utiliza en el Metro aunque a principios del 2006 las autoridades británicas junto con London Underground instalaron una sala de pruebas en la estación de Paddington ubicada en el centro de Londres para analizar a pasajeros sospechosos. |